Me convertiré en un texto, con anhelo de tal vez poder ser algo diferente de cómo me siento en este momento: Nada. Esos momentos de la vida, en los que nos volvemos sustancias liminares, viajamos a través del tiempo desprendiéndonos de toda estructura, los relojes se congelan en el frió de la atemporalidad, sentimos algo fresco y descubrimos que estamos sangrando: Es nuestro vacío existencial que está en carne viva. Ser un ente liminar durante un largo periodo se vuelve realmente insoportable. Andar por la vida así, sabiendo que nuestra única seguridad es el mismo Limbo, nuestra mejor racionalidad el estado de limen, nuestra estabilidad la circularidad. No hay seguridades ni certezas, continuamente somos testigos de lo inexistente que es todo, somos Nada. Así yo vivo mi liminaridad: Me desprendo de todo, todas las fichas nuevamente sobre el tablero, y a acomodarlas se ha dicho. Es como si mi campo magnético corporal se decodificara, y todos mi polos energéticos independientes emanaran mi energía en su mejor expresión, libres e independientes. Ya no están conectados entre ellos, ya no funcionan en grupo, están explorando y tratando de crear un nuevo sistema. Un nuevo sistema de parámetros, una nueva circulación de información, un nuevo paradigma de ideas: Un nuevo Yo (que vertiginoso todo esto). Creo que es por eso que durante estas épocas todos nuestras aptitudes se encuentran muy bien predispuestas. Nuestro sistema de información asume su plenitud extra sensitiva y podemos detectar información contemporánea en archivos pasados: Lo que sucede es que estamos viajando en el tiempo, nos volvemos informativamente permeables a experiencias presentes , pasadas y futuras. Es en este estado de plenitud total; en el que nuestras esferas todas se sobre exponen, se extienden por sus propios campos para luego disponerse de una nueva manera; acorde a lo que sentimos en este memento. Nuestra composición toda deberá ser fundida en un nuevo molde. No es fácil cargar con la responsabilidad de crear el molde que queremos crear: Se trata de lo que seremos algún día. Eso es lo que pasa, esta es una época en la que cargamos con mucha de la responsabilidad, de que es lo que “seremos el resto de nuestras vidas”. Esa época que tanto esperamos que fuese y ahora es : “la época que no queremos que sea”. ¿Qué es “la época que no queremos que sea”? La época de las decisiones, la época tan esperada que ahora nos da miedo, época en la que nos chocamos con antiguos horizontes y descubrimos que son cartulina de color en una gran pared... “ahora es ahora”. Lo vertiginoso es que hay mucha responsabilidad en esto de reconfigurarnos. Ser responsable de algo / alguien significa tener la capacidad de poder responder por ello. Entonces:¿Tenemos la capacidad de responder por cuestiones tan importantes y determinantes en el momento exacto en el que estamos en ese estado de liminaridad ? ¿Es posible que en momento de tal vulnerabilidad tomemos la decisión de algo que determinara nuestra existencia futura, por lo menos en gran parte? Entonces nos damos cuenta que en realidad nos hacemos a nosotros mismos, nos configuramos, en el momento en el que son sorteadas las decisiones y no por cuales son las elecciones que hayamos hecho. Mi estado liminar termina en la elección. Ahora es ahora y hay que elegir que molde queremos. |
viernes, 1 de junio de 2007
Me convertiré en este texto
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1 comentario:
Queremos que sea ahora, ahora es el momento, es dificl y complicado, da miedo...pero no lo cambio por nada. Nosotras podemos!!
Somos electricidad!!
Love you!
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